México logró, hasta 1985 a mantenerse en gran medida al margen de la problemática de otros países latinoamericanos que tenían dificultades de negociación con la banca mundial, pues gozó del apoyo del sistema financiero internacional y del gobierno norteamericano. Esto permitió al gobierno mexicano firmar, en marzo de 1985, la primera parte de la reestructuración multianual del endeudamiento externo del sector público.
Dicha operación, en la que participaron más de 530 bancos privados, los bancos centrales de los países acreedores, el FMI y el gobierno de Estados Unidos, resultó la más complicada en su género de toda la historia financiera pues se renegociaron 48 700 millones de dólares logrando lo siguiente:
A. Reprogramar los pagos por un periodo de 14 años
B. Cambiar casi toda la deuda de la tasa “prime” a la LIBOR
C. Reabrir y alcanzar términos más favorables en el préstamo de cinco mil millones de dólares que había obtenido el gobierno de la banca privada internacional en 1983.
Sin embargo, los problemas económicos del país a partir de la segunda parte de 1984 evolucionaron en forma tal que dejaron claro que la vulnerabilidad estructural de méxico no podría modificarse sustancialmente gracias al aplazamiento en el pago del capital de la deuda externa mientras los intereses siguieran corriendo como de costumbre.
Las exportaciones de petróleo, que hasta 1984 representan 70 por ciento de las exportaciones totales de mercancías y sufrieron cambios en 1985, bajaron los precios de 1.40 dólares por barril (d/b) y durante algunos meses se redujo la cartera de clientes de dicho producto, ya que las naciones grandes se negaron a pagar lo que consideraban precios altos. con ello afectaron el nivel de las exportaciones de crudo, que disminuyó en un promedio de 60 mil barriles diarios.En 1986 con una reducción de los precios promedio de 13.54 d/b producto de una disminución de 25.40 d/b en 1985 a 11.84 d/b en 1986, la pérdida total de divisas respecto a 1985, ascendió a casi 8.500 millones de dólares.
Se reiniciaron los rumores y la especulaciones en contra del peso mexicano , por lo que este tuvo que cerrar en 1985 con una devaluación promedio superior a 100 %, lo que afectó sensiblemente la tasa de intereses, la cual trato de evitar la salida de capitales. La fuga de capitales, que continuó, originó junto con otros factores, que se redujeran sensiblemente las reservas internacionales brutas del Banco de México, bajando de más de 8 134 millones de dólares a finales de 1984 a 4473 millones en junio de 1986. Con esto se cierra el cuadro más representativo del territorio de la situación macroeconómica del país en tan solo dos años. La profundización de la crisis en 1985 y 1986 fueron el preludio de un nuevo paquete de resate de la comunidad financiera internacional.
La Segunda Reestructuración Multianual
La segunda reestructuración multianual será recordada por mucho tiempo como la operación más abultada sobre deuda externa que ha llevado a cabo hasta ahora la comunidad financiera internacional con país alguno.
Tanto por la dificultad de las negociaciones, como por el monto renegociado y el tiempo invertido en llegar a un acuerdo final, el segundo paquete de reestructuración multianual resultó el más difícil y desgastante (para México). El monto total negociado ascendió a más de 83 mil millones de dólares, incluyendo la porción reescalonada de créditos frescos, créditos de contingencia, ahorros y líneas interbancarias.
Esta reestructuración estuvo dividida en 3 etapas que serán mencionadas de una manera breve.
Primera Etapa;Organismos Financieros Internacionales
Jul.22/86 México presenta una carta de intención al FMI donde solicita apoyo a su recuperación económica y cambio estructural.
No hay comentarios:
Publicar un comentario