miércoles, 29 de abril de 2015

Tratados de libre comercio




Durante el gobierno de Carlos Salinas de Gortari se llevó a cabo una solución para combatir los serios conflictos que tenía la economía mexicana.

Se necesitaba combatir la inflación, controlar los precios de los productos que se exportaban e importaban de México; una renegociación de la deuda externa que arrastraba el país, así como restringir las demandas salariales de los obreros. 

Los Tratados de Libre Comercio (TLC), se firmaron en noviembre de 1993, por México, Estados Unidos y Canadá, con la finalidad de que cada país obtuviera un libre paso de servicios y productos de otro participante, además de una justa competencia para el beneficio de una nación participante con mejores servicios y recursos que otra. Así estos principales países resultaron beneficiados, México daba un gran paso a la apertura externa, habían mejorado la política de permisos previos de importación y eliminando la rentabilidad diferencial que se daba a favor de la producción para el mercado interno.
Los TLC dieron paso a una gran serie de cambios económicos que llevarían principalmente a la producción y el fomento del consumo interno, creación de empleos y como antes se mencionó, una competencia con algunas economías más poderosas.



Desde este incremento, se vivió una amenaza por  daño de algunos ecosistemas de México, ya desde el inicio del TLC, para 1994 más de 16 compañías extranjeras habían iniciado su operación en México que en un cierto tiempo terminaría por afectar de nuevo al país. Más de 360 millones de consumidores se vieron en acción con este proyecto.

Finalidades de los tratados de libre comercio

Los Tratados de Libre Comercio como se mencionó anteriormente, buscaba una mayor competitividad entre los países participantes y una entrada libre de fronteras a los productos o servicios de estos que resultan beneficiados de forma interna y externa.

Desde 1993, se buscó la creación de un libre mercado que conduciría a un gran desarrollo económico del paí, esto por consiguiente daría un aumento de la producción de comercio y  paso a la creación de más empleos.

En México, el objetivo de Carlos Salinas también era negociar y reducir la deuda externa que se tenía con Estados Unidos, reemplazar los monopolios estatales con privados; pero en vez de promover una competencia productiva aprovechando el TLC, varias acciones llevaron a que la deuda externa aumentará a 28 mil millones de dólares.

Para Estados Unidos era un gran benefactor estratégico, ya que buscaba el dominio  de un mercado mundial y necesito apoyar el tratado, esto nos da a entender que para que México diera un comienzo a un desarrollo económico tendría que aceptar los TLC y aceptar el “apoyo” de los países norteamericanos. 

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